Diario Los Andes (Mendoza Argentina): ¿Y por qué el control es sinónimo de felicidad? Porque te hace sentir segura, y si estás segura, estás feliz, porque no te estás sintiendo frágil. Pero en realidad, cuando esa seguridad desaparece y nos muestra lo transitorio, lo no permanente y cambiante de todo, la felicidad también desaparece. Entonces, ¿qué hacer? Primeramente, nunca podrá lo externo traerte felicidad, pero tampoco tristeza. Estas emociones son propias. El afuera las dispara, pero la cosa es que tenemos proyectado sobre lo externo nuestro estado interno. Y lo externo jamás podrá
Si “Nunca termino aquello que empiezo” o “Me desapasiono enseguida y no puedo seguir lo que antes me entusiasmaba tanto” es tu queja, si esto te limita, tienes que ver esa pasividad interna que siempre te hace caer en el mismo lugar sin empujarte a ser más o ir más allá, tienes que ver cómo la comodidad te gana. Fundamentalmente todo surge del hecho de no amarse a uno mismo, de no confiar en uno, de no sentir que uno puede lograr lo que sea que quiera. Ahí interviene tu creencia de no ser capaz y comienza a boicotearte con los pensamientos típicos, descalificándote… ¡y te lo crees! Por debajo de esto, el sentir la responsabilidad
¿Qué es esto? Si el cómo hacerlo no te suena familiar o conocido, te espera por delante una gran aventura por descubrir. Los adultos aprendemos a enfocarnos en crecer materialmente; de crecer físicamente ya se ocupa la naturaleza y la vida, y de crecer emocionalmente, muchos se ocupan recorriendo caminos de auto-conocimiento, terapias, etc., ya que muy a menudo quedamos fijados en acontecimientos o formas de sentir pasadas que no cooperan con nuestra vida adulta. Ahora bien, el crecimiento en áreas que tienen que ver con el sentir profundo, tanto de valores, de integridad, como de transparencia, con la fuerza que late dentro de cada uno, nos puede guiar a ser lo
Una y otra vez me preguntan cómo acabar con las guerras, cómo terminar con el terrorismo, cómo encontrar la paz. Hay siempre un salto entre la búsqueda de venganza, el resentimiento, el querer tener la razón, y la violencia aplicada a algo externo para demostrarlo. Pero ¿qué sucede en el propio corazón del hogar, en la mesa familiar? Nos lastimamos los unos a los otros para tener razón, nos identificamos con nuestras diferencias y apegamos a nuestras propias ideas o formas, como si fuera cuestión de vida o muerte. En escala mayor, armamos batallas aún a ciegas y luchamos sin encontrar el resultado buscado en las oficinas que
Realmente no nos damos cuenta, y creemos que todo lo que nuestra mente dice es verdad. Por ejemplo, el adoptar una actitud de víctima y a la vez estar celosa de los que sobresalen, y después autocastigarse por sentirse así. Esta debe ser una de las peores condiciones de víctima, ya que normalmente el sentirse así te lleva a sentirte culpable, pero en este caso, además, a aplicar el castigo. Y esto no sucede porque uno quiere: hay algo grabado que se repite en automático, y como lo creemos y alimentamos, sigue repitiéndose. Pero, buenas noticias, ¡es posible cambiar! Todos los seres humanos nos sentimos víctimas de algo
Uds. me preguntan cómo podemos superar el sentir de inseguridad interna frente a todo lo que sucede en el mundo externo. El tema de la inseguridad nos bombardea por doquier, las noticias locales y del mundo, el salir a la calle, la naturaleza, nuestros niños... Una sensación de pánico está silenciosamente presente condicionando nuestras decisiones y lo que elegimos hacer. Nuestras reacciones muestran esto muchas veces y con claridad, y nuestros hijos nos lo muestran también. El miedo nos agobia entonces. ¿Qué podemos hacer? Para empezar, no rechaces la inseguridad que sentís, si lo haces te seguirá persiguiendo y será
En la vida, la actitud lo es todo. Las circunstancias que han moldeado nuestras vidas son tan únicas e individuales como lo son nuestras personalidades - no hay dos que sean iguales - y sin embargo nuestra habilidad para crecer como individuos, evolucionar en seres más compasivos, amorosos y concientes, no depende de lo que nos ha sucedido, sino de nuestra actitud hacia estas situaciones. Cuando nos enfrentamos con lo más difícil, ¿qué hago, retrocedo o avanzo? ¿Me resisto o abrazo la situación para crecer más? En última instancia, son dos las actitudes que tomamos en la vida: la de ser una víctima o un creador. La víctima
Entonces, para profundizar y crecer juntos con mayor efectividad en nuestra calidad de vida, necesitamos aprender a transformarnos a medida que compartimos con los seres que nos rodean. Generalmente este compartir se transforma en pequeñas batallas. Hay tantas cosas de los otros que no nos gustan que los vamos rechazando, alejando, negando. Pero esto no parará hasta que no nos demos cuenta que somos nosotros lo que tenemos que cambiar internamente.Entonces ¿cómo podemos usar lo que no nos gusta para crecer? Los más cercanos afectivamente, ya sea tu familia primaria o la que has creado, son tus espejos. En el caso de tu pareja, es una de las cosas mas grandiosas
Generalmente asociamos las adicciones al consumo de sustancias, ya sean cigarrillos, alcohol, drogas, sexo, personas, compras, pero en realidad somos adictos a una infinidad de cosas: a comportamientos, a ideas, a emociones, o sea, nuestro "ser adictos a algo" es nuestra dependencia a ese consumo, a la acción, al sentir o incluso al pensar. La dependencia comienza en la necesidad, la necesidad comienza en una marca que quedó grabada con una emoción, con un recuerdo, con una sensación. Y es aquí donde estamos separados de nosotros mismos y nos sentimos separados del amor, o creemos que necesitamos algo más, algo externo a nosotros para ser felices, para ser amados,
En realidad siempre me preguntás por tus relaciones, me contás los problemas, que el otro hace esto, o no hace aquello, o que esto otro te hace sentir asi o asá. En realidad solo estás en pareja con vos mismo, y sí, ya sé, me dirás “¡De ninguna manera! ¡yo no soy así!” - y tenés la lista de cómo eso no te gusta y de que vos no sos así Pero veamos, sin apurarnos tanto en negarlo: así como el otro es, ¿qué te hace sentir? ¿Cuál es el juicio que tenés internamente respecto a que sea así? Hay algo seguro: si no te gusta lo que ves externamente, tenés que