Unificación Isha Judd
Lo maternal no depende del parentesco ni del género: es esa energía nutritiva que da amor y acompaña sin condiciones, y que todos podemos encarnar.
Los Hijos · 4 min de lectura

¡Feliz día de la madre y de la energía materna!

Lo maternal no depende del parentesco ni del género: es esa energía nutritiva que da amor y acompaña sin condiciones, y que todos podemos encarnar.

Isha Judd

Este saludo va a todas las madres de personas de toda edad, y también a quienes ponen su energía maternal, de puro corazón, al cuidado de tantos que las necesitan para sanar, para aprender, para recuperarse. A todos los que dan, de forma abundante, esa energía maternal tan nutridora.

¿Por qué empezar dirigiéndose a tantos seres que comparten su energía maternal más allá de su función, su parentesco, su género o su labor? Porque lo más importante como seres humanos, para nuestra evolución presente y futura, es potenciar la presencia del amor y compartirlo cada vez más abundante e incondicionalmente.

Nutrir, crecer y superarse

¿Cuál es esa cualidad de lo maternal que más nos abre a recibirlo? Lo nutritivo de ese amor y ese cuidado. Y eso se da en innumerables relaciones y funciones, no solo en una.

Una transformación interna profunda, que alcanza a todo el entorno, sucede cuando una mujer vive su maternidad con toda la experiencia física del bebé: la crianza, el crecimiento, la educación. Ese proceso te pide dar más amor constantemente, te acompaña a superarte y a verte en lugares que aún no fluyen en ti, pero que te conducen a ir más allá.

Acompañar sin condiciones

Las situaciones que trae la vida nos empujan a comprender, a escuchar al otro ser humano y a ser capaces de dejar ir: cambiar nuestras propias creencias sobre cómo eran las cosas antes y trascender lo que nos vuelve cerrados a la diversidad, que es justamente lo que hoy están eligiendo los seres humanos.

Abrirnos a la elección de otro ser que hemos criado ya no se trata solo de qué carrera o profesión seguir. Muchas madres y padres se encuentran hoy ante la responsabilidad de apoyar a sus hijos en la elección de género, en cuestiones profundas para las que quizá recibimos aprendizajes rígidos y prejuiciosos. Quienes ejercemos esa maternidad de mil colores tenemos que aprender a acompañar sin condiciones.

Señales de que hay un bloqueo que puedes transformar

  • Te cuesta aceptar una elección de tu hijo porque no encaja con cómo aprendiste tú que debían ser las cosas.

  • Aparecen juicios o prejuicios rígidos, heredados, que te cierran a la diversidad.

  • Sientes que tu amor se vuelve condicional: das cariño solo si el otro cumple ciertas expectativas.

  • Te descubres queriendo cambiar a ese otro ser en vez de escucharlo y acompañarlo.

  • No logras dejar ir viejas creencias sobre carrera, género o forma de vivir.

Un caso para reconocerte

Son muchos quienes se acercan a los Centros Isha: padres que eligieron esa función por el tipo de familia que formaron, madres y padres con adolescentes en crisis de género. Todos ellos llegan con bloqueos frente a lo que la vida les pide, y todos reciben la misma invitación: aprender a amarse.

También quise incluir a muchas mujeres que no pueden biológicamente tener niños, pero que han aprendido a realizarse como mujeres y necesitan ese cambio para ser ese amor maternal en todo su compartir. No importa la forma: se trata de ser amor incondicional en acción.

La práctica: construir el amor desde adentro

  1. 1

    Empieza por amarte a ti mismo, momento a momento, en vez de esperar a que el cambio venga de afuera.

  2. 2

    Observa los juicios que te bloquean y ve eliminándolos poco a poco, sin pelear con ellos.

  3. 3

    Cuando aparezca un bloqueo frente a la elección de otro, recuérdalo como algo que puedes transformar, no como una pared fija.

  4. 4

    Practica dejar ir las creencias rígidas sobre cómo «deberían» ser las cosas, y ábrete a escuchar.

  5. 5

    Comparte ese amor en cada momento y déjalo volverse cada vez más incondicional, hasta ser ese amor tú mismo.

Ser amor incondicional en acción: esa es la verdadera realización de nuestra maternidad como seres humanos.

Isha Judd

FAQ

Preguntas frecuentes

  • Para Isha Judd, la energía materna es el amor nutritivo que se da y que acompaña, más allá del parentesco, el género o la labor. No pertenece solo a las madres biológicas: la encarna cualquiera que ponga su energía maternal, de puro corazón, al cuidado de quienes lo necesitan para sanar, aprender o recuperarse. Su cualidad esencial es lo nutritivo de ese amor, y por eso todos podemos compartirla de forma abundante e incondicional.

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Para profundizar

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